CARTA ABIERTA ANTE LA CONVOCATORIA AL ENCUENTRO NACIONAL POR LA UNIDAD DE LOS SOCIALISTAS AL SERVICIO DEL PUEBLO

PT-UNÍOS

9 de agosto de 2021

CARTA ABIERTA ANTE LA CONVOCATORIA AL ENCUENTRO NACIONAL “POR LA UNIDAD DE LOS SOCIALISTAS AL SERVICIO DEL PUEBLO”, DESDE EL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES-UNÍOS, NOS MANIFESTAMOS:

CARTA ABIERTA ANTE LA CONVOCATORIA AL ENCUENTRO NACIONAL “POR LA UNIDAD DE LOS SOCIALISTAS AL SERVICIO DEL PUEBLO

En primer lugar, saludamos la iniciativa muy necesaria de impulsar el Encuentro Nacional por la Unidad Estratégica de los Socialistas al Servicio del Pueblo los días 21 y 22 de agosto de 2021. Reivindicamos que la base de este primer encuentro sea la enorme necesidad de unir a toda la izquierda revolucionaria, marcando las diferencias con la izquierda reformista e institucional y sus compromisos con el orden vigente(sic) y que tenga como objetivo estratégico la revolución socialista que acabe de forma definitiva con la dictadura del capital y dé lugar a una sociedad libre de toda forma de opresión, dirigida por el pueblo trabajador y en beneficio del pueblo trabajador(sic).

En el Partido de los Trabajadores-Uníos, miembro de la Unidad Internacional de los Trabajadores (UIT-CI), tenemos el mismo objetivo: acabar con este sistema económico explotador de la humanidad y depredador de la naturaleza, por eso la lucha contra el capitalismo es a nivel mundial y el éxito del socialismo con democracia obrera dependerá del avance revolucionario de los pueblos del mundo.

Para lograr este objetivo, tenemos dos estrategias: construir el partido revolucionario para solucionar la crisis histórica de dirección y movilizar a los trabajadores del campo, la ciudad y los sectores populares. En esa línea, vemos la necesidad urgente de unir a los revolucionarios, que acuerden con un programa de reivindicaciones mínimas y máximas, en pos de un gobierno de los trabajadores, que solo se obtendrá con la demolición del estado capitalista y sus instituciones burguesas.

Sin embargo, resaltamos los conceptos: socialismo con democracia obrera y gobierno de los trabajadores, porque en los documentos, tanto de convocatoria, como el manifiesto post reunión de apertura, se habla de socialismo en general. Para nosotros, el socialismo que aspiramos no tiene nada que ver con los regímenes dictatoriales que, en nombre del “socialismo”, empobrecen a sus pueblos y reprimen a luchadores obreros, campesinos y populares que se oponen a sus regímenes burocráticos y de partidos únicos, es el caso del régimen asesino de Assad en Siria, Ortega en Nicaragua, Maduro en Venezuela, Díaz Canel en Cuba, Xi Jinping en China y Kim Jong-un en Corea del Norte.

Discrepamos con el “socialismo del siglo XXI” aplicado por los gobiernos llamados “progresistas” que, con su doble discurso (uno para las masas y otra para los capitalistas), gobiernan para las patronales y empresas transnacionales, no produciendo cambios estructurales sino de forma. Por ello, creemos imprescindible que la unidad de los revolucionarios debe partir por aclarar qué tipo de socialismo queremos y qué tipo de gobierno lo puede llevar adelante.

En segundo lugar, acordamos con las caracterizaciones expresadas en el punto 1 del manifiesto post reunión de apertura, cuando se señala en relación al bicentenario que “no son 200 años de libertad, sino 200 de resistencia y lucha”; con el punto 2, que “estamos ante una crisis sin precedentes”, pero agregamos que esta crisis no es solo del neoliberalismo (como expresión política y económica putrefacta del capitalismo), sino del capitalismo como sistema de producción en su conjunto y a nivel mundial, pues atraviesa la crisis más profunda de su existencia a nivel mundial y que intenta cerrar con más explotación, más depredación y contaminación, provocando la resistencia y alzamiento de las masas en el mundo.

También acordamos con que el gobierno de Pedro Castillo abre una oportunidad histórica para el movimiento popular, consideramos que su gobierno es un triunfo de las masas trabajadoras del campo y la ciudad históricamente excluidas por el capitalismo, pero también señalamos sus limitaciones reformistas y advertimos que las fuerzas de derecha avanzan con su plan desestabilizador y golpista. Por ello, señalamos que el gobierno de Castillo debe apoyarse en las organizaciones obreras, campesinas y sectores populares que le dieron sus votos y que ahora exigen sus más urgentes demandas: (1) fin de la suspensión perfecta de labores, (2) reposición de los trabajadores despedidos durante la pandemia, (3) fin del régimen CAS en todo el sector público, (4) devolución del FONAVI, (5) nueva ley agraria a favor del proletariado agrícola, (6) nombramiento en los sectores educación y salud, etc., demandas que, sin renunciar al necesario cambio constitucional mediante una Asamblea Constituyente libre y soberana, pueden hacerse dentro de este corrupto marco constitucional. No obstante, el Gobierno cree falsamente que su esfuerzo por quedar bien con las grandes mafias capitalistas, colocando en puestos claves a reformistas moderados, burócratas improvisados y/o intentar ratificar al corrupto neoliberal de Velarde en el BCR, le darán confianza y estabilidad. Esos gestos provocan desazón y desconfianza, por más sombreros o chalinas que se pongan los actuales gobernantes.

Compañeros, si queremos construir un referente o una alternativa verdaderamente socialista y revolucionaria, se debe plantear la independencia política de clase de esa alternativa frente a cualquier gobierno capitalista, incluyendo el de Castillo. Como decimos en nuestro “Manifiesto Político del Congreso de Unificación del Partido de los Trabajadores-Uníos” del pasado 2 de agosto: “Por su programa político, por el discurso presidencial del 28 de julio y con la designación de su Gabinete, el gobierno de Castillo y Perú Libre se consolida como un gobierno capitalista, con rasgos de carácter frente popular o conciliación de clases que gozará de apoyo popular y buscará compensar sus debilidades –(…) – a través de acuerdos, pactos y alianzas con los empresarios a quienes consideran sus aliados estratégicos. En ese sentido, Pedro Castillo, Pedro Francke y Vladimir Cerrón han manifestado hasta el cansancio que se respetará la inversión privada capitalista y se la fomentará, que el Gobierno no hará estatizaciones ni nacionalizaciones de los resortes fundamentales de la actividad económica altamente extranjerizada del país como la minería, los hidrocarburos o la pesca, que se respetará el pago de la deuda externa del país a los organismos de créditos internacionales como el FMI o el Club de Paris o el BM. El nuevo Gobierno sostendrá la suspensión perfecta de labores y los beneficios tributarios junto a la prolongación del periodo de gracia para que los empresarios paguen los S/. 60.000 millones de soles que Velarde del BCRP –invitado por Castillo para sostenerse en el cargo– les regalo a los grandes empresarios, junto a Vizcarra y Alva, mediante el tramposo “Reactiva Perú”. Es por eso que sostener la independencia política y organizativa de los socialistas revolucionarios es una tarea estratégica fundamental para desarrollar la movilización consecuente por las reivindicaciones y tareas pendientes para el conjunto del pueblo.

Por último, y con el objetivo de identificar puntos programáticos comunes que permitan avanzar de forma concreta en unidad de acción, para sostener la movilización y luchas en curso y las que vienen, planteamos fraternalmente los siguientes 9 puntos programáticos para empezar la discusión de cara a construir la unidad en la calle, en la movilización y la lucha:

  • Contra el hambre, la informalidad y la desocupación: plan de obras públicas para generar trabajo genuino y salario dignos.
  • ¡Aumento del presupuesto ya para la salud del 10 %! ¡Abajo el negocio de las clínicas privadas! ¡No más CAS en la Salud!
  • Aumento salarial ya y nombramiento a los maestros y docentes. ¡Por el pago de la deuda histórica! ¡No más maestros pobres en un país rico! ¡La deuda histórica es con los maestros no con el FMI!
  • ¡Anulación ya de las concesiones y estatización de las empresas privatizadas por la dictadura fujimorista!
  • ¡Anulación de la suspensión perfecta y reincorporación de los trabajadores despedidos! ¡Prohibición de los despidos y repartos de las horas de trabajo!
  • Basta de saqueo de nuestros recursos. ¡Nacionalización ya de gas de Camisea!
  • Por un Plan Nacional Agroalimentario que garantice la colocación centralizada de la producción agraria y los 12,8 millones de toneladas de alimentos que se pierden por el abandono de los gobiernos y garantizar así alimentos saludables para el pueblo.
  • ¡Plata para trabajo salud y educación no para el FMI ni los capitalistas! ¡Impuesto a las grandes fortunas ya!
  • ¡Por una Asamblea Constituyente libre y soberana ya!

 

Dirección Nacional del Partido de las Trabajadores y los Trabajadores-Uníos

9 de agosto de 2021