Contra el ajuste de Sagasti, la CONFIEP y sus candidatos, y la falsa izquierda: ¡Vicia tu voto!

PT-UNÍOS

4 de marzo de 2021
Contra el ajuste de Sagasti, la CONFIEP y sus candidatos, y la falsa izquierda: ¡Vicia tu voto!

Contra el ajuste de Sagasti, la CONFIEP y sus candidatos y la falsa izquierda: ¡Vicia tu voto!

«Viciemos el voto y pongamos en marcha una gran campaña política que denuncie estas maniobras y construyamos juntos la verdadera organización de izquierda que el pueblo trabajador necesita para conquistar un gobierno de los trabajadores las trabajadoras y los pueblos, sin empresarios ni burócratas»

Contra el ajuste de Sagasti, la CONFIEP y sus candidatos, y la falsa izquierda: ¡Vicia tu voto!

A menos de sesenta días para las elecciones nacionales, los escándalos políticos no dejan de confirmar que el régimen político está podrido y que todos usan el aparato del Estado para salvar a los capitalistas y hundir en la pobreza a las mayorías populares. La CONFIEP busca sus candidatos y salvarse de la crisis, y la falsa izquierda se acomoda dócilmente a esa tarea. ¿Qué pasa en estas elecciones?

El proceso electoral en curso y todos sus personajes están al servicio de sostener este modelo, y llegar al Bicentenario con un Estado y un régimen lo suficientemente lubricados como para profundizar el ataque al pueblo trabajador con bajos salarios, más precarización e informalidad; avanzar en el saqueo de nuestros recursos naturales y un brutal endeudamiento con el que hipotecan por siglos al pueblo para obtener dinero que no resuelve los problemas del país, sino que solo irá a tapar el gran agujero negro que significó y significa el salvataje a los capitalista.

¿Puede este Gobierno aplicar este plan de ajuste que los capitalistas necesitan? Claramente no puede hacer esto en toda la profundidad que necesita, ya que a pesar que el ajuste pasa parcialmente por la central responsabilidad de la burocracia sindical de la CGTP y otras centrales, gremios y federaciones, que están más preocupados en conseguir alguna curul en el Congreso, que en apoyar las enormes luchas y resistencia –aunque fragmentadas- que el pueblo despliega a lo largo y ancho del país como hicieron los trabajadores agrícolas o los plantones de Molitalia, Química Suiza, Celima, Trupal, PepsiCo, Gloria y otros.

La CONFIEP y los gremios empresariales reconocen muy bien la debilidad que tiene el Gobierno para aplicar su plan de ajuste, saben que necesitan un dirigente que no pueda naufragar en el perforado barco del agotado modelo capitalista neoliberal, que hace agua por todos lados y saben, también, que la perspectiva electoral no les es favorable porque prima la apatía y el descontento del pueblo trabajador con los dirigentes políticos y los candidatos. Es por eso que con las encuestas en mano buscan avanzar en un proceso de instalación mediática de candidatos patronales –que no viene dando buenos resultados para las patronales- que les garanticen sus intereses y puedan controlar el descontento de las masas oprimidas. Si no consiguen esto, la izquierda reformista se postula para cumplir muy dócilmente ese encargo de los capitalistas bajo las “alianzas estratégicas con los empresarios”. Es por eso que las elecciones son una trampa para el pueblo trabajador y hay que rechazar consecuentemente a todos los candidatos.

Los candidatos patronales en carrera para explotar a los trabajadores y los pueblos

La crisis política hace que la CONFIEP y los gremios empresariales carezcan de un candidato que con peso popular pueda aplicar el programa que necesitan, marcando la tendencia a que todos los partidos obtengan pocos votos, que prime la dispersión, y la mayoría de los 24 partidos pierda su inscripción electoral metiendo más leña a la crisis política. En esta situación, los capitalistas no confían en “Forsay”, él no es un dirigente político que pueda llevar adelante el pacto de unidad nacional que necesitan (y que funcione, no como el apolillado Acuerdo Nacional que estalló por los aires). Ante esta debilidad del candidato que encabezaba las encuestas con más del 20 % durante agosto y septiembre de 2020, en febrero de este año cae en la intención de voto al 11 % seguido por Yonhy Lescano, de Acción Popular, quien busca disfrazarse con un radicalizado discurso para trepar desde poco más del 2 % en agosto septiembre de 2020, a casi el 10 % en febrero de este año. De esta manera los grandes capitalistas buscan una polarización entre dos agentes directos de los capitalistas: un dócil Forsyth; y un brabucón, pero agente del sistema al fin, como Lezcano.

La volatilidad de las encuestas no resuelve la crisis estructural del régimen y obliga a la clase dominante del país a buscar un plan B para cumplir sus objetivos. Es allí donde Verónika Mendoza de Juntos por el Perú se postula con su sostenido 6 % u 8 %, como una variante menos apreciada de los capitalistas, pues la modificación constitucional incomoda a los empresarios –aunque en su propuesta la reforma constitucional queda para un futuro y enchalecada en el marco de la institucionalidad del régimen, no a través de una asamblea constituyente verdaderamente libre y soberana junto a las luchas. Pero, desde la posición de la falsa izquierdista que da garantías de orden y gobernabilidad a los empresarios, evitando la radicalización de sus posiciones y girando al centro. Verónika Mendoza, como buena reformista, sabe de la debilidad del régimen y apuesta por esta vía a conquistar ese espacio con el acompañamiento de un sector de la clase media acomodado e inclusive de los explotadores del país que saben que es mejor gobernar con un “agente indirecto” que sostener la crisis política actual.

Muchos nos preguntarían, ¿no es Keiko Fujimori la candidata natural de la CONFIEP? Sí, eso es así; y les funcionó durante décadas. Pero los grandes empresarios necesitan mucho más que una alianza orgánica con un partido con el cual comparten principios, métodos y programas. Keiko es la candidata que en una segunda vuelta perdería prácticamente con cualquier otro candidato, y en medio de la crisis los grandes capitalistas no pueden seguir usando la misma herramienta defectuosa; buscarán confundir al pueblo para instalar otros candidatos alejándose, parcialmente, de su partido histórico que tiene una pesada mochila para remontar en poco tiempo.

Ninguno es alternativa: viciemos el voto y luchemos por un gobierno de los trabajadores

Los capitalistas son una minoría de la sociedad, quienes para  gobernar y explotar necesitan no solo de los partidos del régimen y los resultados electorales. Necesitan que el pueblo vote y acompañe a sus candidatos y deje en sus manos la organización de la vida política del país. En busca de ese objetivo, los candidatos mienten, hacen campañas confundiendo al pueblo ofreciendo espejos de colores y promesas que nunca cumplen. El pueblo del Perú ya rompió con los partidos tradicionales, llegó la hora de rechazar todas estas propuestas patronales y la dócil adaptación de la falsa izquierda que se prepara para ser la pata izquierda de este régimen explotador y podrido. Viciemos el voto y pongamos en marcha una gran campaña política que denuncie estas maniobras y construyamos juntos la verdadera organización de izquierda que el pueblo trabajador necesita para conquistar un gobierno de los trabajadores las trabajadoras y los pueblos, sin empresarios ni burócratas.