Para que la crisis la paguen los capitalistas y no el pueblo trabajador ¡Vicia tu voto!

PT-UNÍOS

23 de marzo de 2021

Para que la crisis la paguen los capitalistas y no el pueblo trabajador: ¡vicia tu voto!

¡Ninguna confianza en el próximo Gobierno!

 

«A pocas semanas de la realización de las elecciones del 11 de abril, esta farsa democrática solo ofrece falsas esperanzas para el pueblo trabajador que paga con muchos sufrimientos, muerte y desesperación por la crisis sanitaria provocada por el capitalismo, que fracasa, y no puede resolver la pandemia del Covid-19»

Taylor Rojas

Para que la crisis la paguen los capitalistas y no el pueblo trabajador ¡Vicia tu voto!

Los resultados de las encuestas ofrecidas el 13 marzo por el Instituto de Estudios Peruanos le da un 13.9 % a Lescano, 9.5 % a López Aliaga, 7.2 % a Keiko Fujimori, 7 % a Verónika Mendoza, 6,8 a George Forsyth y 5.7 % a Hernando de Soto. Por debajo se encuentra el resto de los candidatos que no pasarían la vaya electoral, y se sostiene el rechazo generalizado ya que el 16.6 % no votaría por ninguno de los candidatos, y un 11.4 % no sabe a quién votar.

Las elecciones buscan cerrar la crisis a favor de los capitalistas

Los empresarios agrupados en la CONFIEP buscan una salida institucional a la crisis política abierta con la caída de PPK, y para ello usan las elecciones y a sus candidatos. Para ello cuentan Hernando de Soto como su representante más fiel, pero también aceptarían sin problemas a Lescano o al derechista Rafael López Aliaga, ya que su objetivo es que el resultado del próximo 11 de abril haga pasar a segunda vuelta a dos representantes directos de sus intereses. Pero la clase dominante sabe de la crisis, por lo que sectores de ella, como la SNI, se reúnen inclusive los candidatos de la falsa izquierda como Verónika Mendoza y Marco Arana quienes, con sus programas, apenas para administrar el capitalismo y maquillar el sistema, buscan evitar que las masas descontentas se vayan a tumbarse el sistema explotador transformándose en la pata izquierda de este régimen podrido.

Estas elecciones nos traen grandes bufones, y la seguridad del continuismo capitalista y neoliberal. La derecha se juega a levantar a sus candidatos más leales del status quo, con Hernando de Soto, Rafael López Aliaga, ambos vinculados al fujimorismo. El primero asesoró al dictador Alberto Fujimori, también a Mohamed Suharto dictador de Indonesia, a Hosni Mubarak, dictador de Egipto, todas dictaduras sangrientas contra el pueblo trabajador. El segundo, el llamado “Bolsonaro peruano” o “Porky”, es un gran empresario enriquecido por el monopolio ferroviario de Machu Picchu y leal antivacuna, que busca obligar a las niñas violadas a ser madres en hoteles 5 estrellas.

Pero si los experimentos de la derecha y sus favoritos no prenden, la CONFIEP tiene el resto del abanico de los partidos derechistas que están en carrera que hasta mediados de marzo encabeza los sondeos de intención de voto. Yonhy Lescano, a pesar de radicalizar su voto y afirmar que es un candidato antiglobalización, y más allá de sus diferencias con la dirección del partido al que pertenece, es de Acción Popular de Belaunde, Merino y esas mafias que pondrán al país de rodillas antes los grandes empresarios como siempre lo hicieron cuando gobernaron o legislaron.

Mendoza y la falsa izquierda se postulan como la pata izquierda de este régimen podrido

La pata izquierda de la mesa también se prepara para sostener este régimen de manera indirecta y ser desde una perspectiva regulacionista el bombero que pueda apagar el incendio de la inestabilidad política y un nuevo estallido social. Es por eso que Verónika Mendoza hace méritos y gestos para ponerse a disposición de los empresarios de la inversión privada, con un tibio llamado a referendo por una nueva constitución. Cuando Mendoza gira al centro, también lo hace Marco Arana que reuniéndose con la Sociedad Nacional de Industria para ordenar su plan de gobierno y decirles a los empresarios no voy a chocar con ustedes.

En este lamentable escenario de la izquierda, Pedro Castillo aparece como más radicalizado y claramente es el que más incómoda al régimen, pues su lucha magisterial del año 2017 atrae el respeto de un sector de la vanguardia luchadora que crece en las encuestas y se ubica con un 3.5 % en las encuestas y ha sido detenido en medio de sus actividades de campaña electoral, cosa que repudiamos. Pero, Castillo se encuentra peleando para gobernar en la organización y con un programa que no es más que un chaleco tramposo para el pueblo trabajador. Perú Libre de Cerrón gobernó Junín y otras regiones y nada cambió, está plagado de corruptos y llaman a gobernar con los empresarios; esas propuestas se alejan mucho del socialismo que pregonan. Nuestro llamado a no votar por Pedro Castillo es una posición política y rechazo al programa político que hoy representa y un llamado a él y a toda FENATE a luchar por los derechos de los maestros para terminar las tareas de la huelga de 2017.

Ninguna confianza en ninguno de los candidatos ni en el próximo gobierno. ¡Vicia tu voto!

Ante este escenario, estamos convencidos que no hay ninguna alternativa para el pueblo trabajador. Gane quien gane, por ausencia de una alternativa electoral de lucha, consecuente y que plantee una ruptura de fondo con el sistema capitalista, el próximo gobierno aplicara el programa político de la CONFIEP y los empresarios, con más ajuste contra el pueblo. Los 21 candidatos a presidente solo son garantía de continuismo, de apoyo al gran empresariado o mediano y sostener la crisis a favor de los empresarios con más salvataje.

En este escenario llamamos a los trabajadores y los pueblos a rechazar la política de los candidatos viciando el voto, votando nulo o blanco. Los trabajadores y el pueblo explotado necesitamos un programa que nos saque de la crisis social, política y económica en la que vivimos desde hace décadas, no hay espacio para reformas o medias tinta. Los trabajadores necesitamos hoy más que nunca tener un gobierno de los trabajadores sin patrones ni burócratas traidores, dirigido democráticamente por nuestra clase y que impulse desde el gobierno la lucha por programa de fondo.